Sombrero de Paja Toquilla, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
- Asociacion de Toquillerass de San Martín de Puzhío
- 1 jul 2022
- 2 min de lectura
Actualizado: 21 jul 2022
El “Tejido tradicional del sombrero de paja toquilla ecuatoriano” es un reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad con el que cuenta el Ecuador, título que fue concedido por la UNESCO el 5 de diciembre de 2012.
El origen de tejido del sombrero de paja toquilla se localiza en la provincia de Manabí. En 1630 el indígena Domingo Choéz conjugó esta materia prima, que se cultiva en su mayor parte en la actual provincia de Santa Elena, con la forma de sombreros españoles. Los tejedores de Montecristi y Jipijapa se especializaron en la elaboración de sombreros bajo el modelo europeo. En el siglo XIX, esta actividad atrajo el interés del Austro ecuatoriano. Las provincias del Azuay y Cañar fueron las protagonistas de lo que se conoció como el “boom toquillero”.

Según la historia, el auge exportador de sombreros generó una etapa de bonanza económica sin precedente. En 1854 la exportación de sombreros de paja toquilla superó al cacao; hacia 1863 se exportó desde el Puerto de Guayaquil 500.000 sombreros. Europa y Estados Unidos empezaron a demandar este producto que fue promocionado en la exposición Mundial de París en 1855. Sin embargo, la construcción del Canal de Panamá generó una gran demanda de este producto utilizado inicialmente por los obreros para protegerse del sol; luego, importantes figuras políticas y del espectáculo, empezaron a usar los sombreros de paja toquilla, convirtiéndose en un accesorio de moda muy apetecido.
Con el avance de la industria, el comercio del sombrero de paja toquilla decayó; no obstante, en el Ecuador, el tejido se conservó y se transmitió de generación en generación.
Con el reconocimiento del “Tejido tradicional del sombrero de paja toquilla ecuatoriano” como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, se espera visibilizar el significado y función sociocultural del patrimonio inmaterial que se expresa en un conjunto de conocimientos, prácticas y técnicas tradicionales, superando la visión monumentalista del patrimonio y el enfoque conservacionista de la artesanía como un objeto. Esto implica una acción de reivindicación de las comunidades involucradas y el realce de su autoestima, así como un compromiso de las mismas para continuar con la transmisión de los saberes.
INPC/MINTUR



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